Al casto de fray Cucuto
ejemplo de la templanza
generoso no le alcanza;
por eso el pueblo le canta
diligencia da sus frutos
pues paciencia no le falta
dando caridad al mundo;
el humilde fray Cucuto.
Fray Cucuto era de los pocos que sabían escribir en el pueblo, y fue poco lo que tardó en guardar las palabras de escaso ingenio de su agradecida comunidad, clavándolas con una cuidada caligrafía en ese gran invento contra el olvido que era la tinta. Por si eso fuera poco, no tardó en enmarcar la traza de pergamino, en un pequeño marco de madera, tallado y colgado, por supuesto, por fray Bernardino el mudo. Fray Bernardino el mudo era la sombra de fray Cucuto, persona reservada, que solo apreciaba la compañía del pobre chico mudo, que entrara años atrás en el monasterio.
En sus tardes de taberna, en nombrando al tal Cucuto, los más viejos, cuatro o cinco, con su vino, sus dolencias y sus largas barbas blancas, o sus calvas; hablando siempre desde el mundo del recuerdo y la nostalgia, sacaban siempre el lado casto, caballero; de un pequeño fray Cucuto, que sus modales guardaba. ``Un buen nuero, opinaban las señoras, del Cucuto recordado, por los viejos tabernarios, que medía sus miradas. Hombre casto, hombre cuidado, que acabó con los deseos, de las deseosas suegras, de tenerlo por casado, cuando se colgó los hábitos.
No era raro aquel festejo, en que no faltase carne, y que no sobrase hambre, por orden del buen Cucuto, que el buen pueblo coja fuerzas, para seguir adelante. Se sentaba él en el centro, en la mesa de los frailes, y miraba sonriente, comer a los comensales, no probando el ni bocado, diciendo estar ya saciado, de alegría del cristiano.
Entre halagos lo bañaban, un par de veces al mes, pues nunca desesperaba en gastar lo poco que con los suyos generaban, para darle así a su comunidad, un alivio en su jornada, con buen vino. Y las viandas. Contaban de fray Cucuto, que por dar todo lo daba, y aunque a veces nada hubiese, con cariño le decían, que acabaría regalando, el aire que respiraba.
Tanta era su bondad, según el pueblo, que hasta a sus frailes todo daba, pues aun siendo el superior, cuando un banquete había, fray Cucuto se encargaba. Cocinaba, servía, y más nadie la ayudara. Solo el mudo, Bernardino, que solo uno le bastaba, que con orden y trabajo, no llegaría el fracaso.
Y si algo le fallaba, de el decían que esperaba, y que tarde o temprano, lo malo siempre se pasa. Y así era, que en lo malo, el buen fraile pues erraba, pero al poco compensaba, Con espera y persevero, lo bueno siempre afloraba
Al final, siempre decían, que si el pueblo aun vivía, era por el buen Cucuto, y sus generosas viandas. Que el día que el muriese, la caridad se acababa, y el pueblo, a mejor suerte, sin Cucuto se emigraba.
Y es que ante tanto halago, que el pueblo siempre le daba, Fray Cucuto los miraba, y decía, una vez más, Todo lo que haga, por mi pueblo, no es nada. Y se iba, Fray Cucuto, con su sombra, Bernardino; y la gente suspiraba.
Fray Cucuto lujurioso
Glotón de las mil viandas
Solo das si viene más
Y si no viene te enfadas.
Bien sentado, perezoso
Envidiándote a ti mismo
Con el cuello levantado,
Tu soberbio, dices, nada.
Pues el mudo Bernardino, de tanto ver aquel marco, de tanto oír sus palabras, del orgullo de sus actos, de aquel cuadro que a un tiempo, con cierto asco miraba, por la ignorancia de un pueblo, que malamente rimaba. Si a Góngora leyesen el buen fraile replicaba. Si Lucifer lo mirara
Y a un abad fraile le llaman. Ignorantes Por soberbia, pues colgado, el cuadro siempre leía. Y el mudo de Bernardino, las letras iba encajando, y de ahí a saber leerlo, unos años y mas nada. Y acabaría escribiendo, su versión, de su mirada.
Y es que cuando el pueblo hablaba, Bernardino en su cabeza, ''¡farsante!'', siempre gritaba. El tan casto del Cucuto, tanto que se masturbaba, que incluso en la sacristía, alguna vez lo encontrara, con el sexo entre sus manos, mirada desorbitada, gesto bruto y algo lascivo. Asmodeo manejaba. Caballero
le llamaban.
Entre todos los festejos, que Cucuto celebraba, para contentar al pueblo, una mano, dos ni tres, muchas veces le alcanzaban. Pues el pueblo más contento, generosidad su portento Le decía a Bernardino entre risas ahogadas. Pues aquel era el convento, que de limosnas y ofrendas, más riquezas generaba.
Si la sombra protestaba, que por eso muda era, y casualidad hay poca, de que mudo lo eligiera, para sombra de mentiras, aquel que no las contara, mejor que mudo no había. Pues si el mudo rechistaba, con un gesto o una mirada, al buen fraile de Cucuto, Satanás lo manejaba, y de su boca salían, las blasfemias mas sonadas, y si un golpe le soltaba, el mudo, por buen mudo, nunca decía nada.
Pero aquello que realmente, al mudo le molestaba, era en aquellas comidas, en que el pueblo lo miraba, y él sentado, sonriente, ni un bocado probaba. Cocinando, y trabajando, oculto en la cocina, Cucuto harto quedaba, engullía cual gorrino, y gorrino semejaba. Sentado, siempre sentado, apenas decía nada, entre bocado y bocado, mientras el mudo, el espinazo dejaba. Y Beelzebub, por su boca, con entusiasmo eructaba. Belphegor ni se inmutaba.
Y es que el bueno del fraile, que se iba envejeciendo, a si mismo se envidiaba, pues todo lo que había deseado, con presteza, y sin esfuerzo, pronto era compensado. Se creía tan perfecto, que si la realidad asomaba, se miraba con espanto, y al Cucuto de otros tiempos, odiaba y a la vez lloraba. Leviatán en su mirada.
Pues no nos engañemos, y es que el mudo lo sudaba, fray Cucuto lo ganaba. El pueblo iba tan contento, y la sombra, tan callada.
Lo único aquí bien claro, es que el pueblo era goloso, fray Cucuto un pecador, pero el pobre del buen mudo, también era un envidioso. (Tan envidioso que era, que el bueno de fray Cucuto, un día ni despertó, pues el aire le quitó, para dejarlo sin nada.)
En la viña del Señor
Todo vino es pecador
Porque uva sin pecado
no madura en su recato















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Comments
Y vaya estilo raro, me da grimita
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...in the cookie jar.
=kazumitsu: "I know the internet has to have an art project where someone collected poop and poored glitter on it."
~draak-shadow: "Yeah, it's called Edward Cullen."
Tendré que revisar en cuantos comentarios tuyos sobre lo q escribo aparece la palabra raro (mas posibles sufijos xD) que creo que ya van unos cuantos xDD
Y el estilo ya se que es raro, pero me paso como con Cucuto, o era asi o de otra forma no era jaja
Aqui experimentando siempre
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Rompiendo la vida en mil novecientas ochenta y nueve piezas.
~ElRinconDeLaTinta < Para prosistas > Vota en los duelos, tienes hasta el 21 de Agosto!
Me gusta mucho la estructura, me recordó a cómo contaría la historia un juglar o algo parecido, a pesar de jamás haber escuchado a uno... Ya sabes, los que escribimos las cosas que no sabemos las imaginamos
De lo que he leído hasta el momento es el trabajo que más se apega a la consigna como yo la imaginaba, y el que más me gusta también.
Felicitaciones, y muy buena suerte en la competencia!
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Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.
Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejano?
^_^ una buena aportación, si señor
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No escuches lo que dice; observa lo que hace.
~Beledra~
La verdad que no son muy conocidas, incluso parandose exclusivamente ne la literatura gallegoportuguesa, que es de las mas prolificas de esos siglos, suelen pasar desapercibidas, porque quedan eclipsadas por la cantiga de amigo y la cantiga de amor. Tambien es un poco logico, porque muchas de ellas se dedican a la critica personal de señores y personajes que a dia de hoy o te paras a estudiarlo, o no sabes ni quienes son, y la cosa pierde sentido. A parte de que es dificil encontrar traducciones e incluso sabiendo gallego o portugues actual no se entiende la mayoria de las cosas ^^' Por eso es totalmente normal que no te suenen de nada, como al 99'99999% del mundo xD
Yo las conozco porque en literatura gallega de esa epoca, siempre se les hace referencia (y poco mas), y lo demás lo trajo la curiosidad
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Rompiendo la vida en mil novecientas ochenta y nueve piezas.
~ElRinconDeLaTinta < Para prosistas > Vota en los duelos, tienes hasta el 21 de Agosto!
Me alegro que te gustase, y muchisimas gracias por el favorito y el comentario, sobre todo me alegra que te gustase la estructura, que me daba un poquito de miedo arriesgarlo todo por ello. Yo mientras escribia la historia, iba sonando en mi cabeza con cierta musiquilla, el juglar cantando y los menestreles tocando. O sea que por un instante me senti una especie de peudotrovador jaja
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Rompiendo la vida en mil novecientas ochenta y nueve piezas.
~ElRinconDeLaTinta < Para prosistas > Vota en los duelos, tienes hasta el 21 de Agosto!
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Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.
Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejano?
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¿Cual es el punto de una firma si no pones tu nombre?
-->Kreender<--
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Rompiendo la vida en mil novecientas ochenta y nueve piezas.
~ElRinconDeLaTinta < Para prosistas > Vota en los duelos, tienes hasta el 21 de Agosto!
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